Estado de ánimo, depresión o cambios emocionales
Hay etapas en las que todo cuesta más. Lo que antes era sencillo ahora requiere esfuerzo, y cosas que antes te motivaban dejan de tener sentido.
A veces es una tristeza más clara. Otras veces es algo más difícil de explicar: apatía, cansancio constante, sensación de estar “apagado/a” o desconectado/a. Puedes notar que te cuesta arrancar el día, concentrarte o disfrutar de las cosas. Incluso cuando “en teoría” todo está bien, por dentro no lo sientes así.
También pueden aparecer pensamientos negativos sobre ti, sobre el futuro o sobre lo que haces… como si tu mente se hubiera vuelto más crítica o más dura contigo. Y cuanto más tiempo pasa, más fácil es entrar en una especie de inercia: hacer lo justo, aislarte más o ir dejando cosas que antes eran importantes para ti.
No es falta de ganas ni de actitud. Es un momento en el que tu forma de relacionarte contigo mismo/a, con lo que sientes y con tu entorno se ha ido estrechando… y eso se puede trabajar.
Esto te puede estar pasando
-
Me cuesta encontrar motivación para cosas básicas
-
Siento apatía o falta de interés
-
Estoy más irritable o sensible de lo habitual
-
Me cuesta disfrutar incluso de lo que antes me gustaba
-
Tengo pensamientos negativos recurrentes
-
Me siento más cansado/a sin una razón clara
-
Me estoy aislando más de lo que me gustaría


No necesitas estar “muy mal” para empezar a trabajar en esto. Cuanto antes entiendas qué está pasando, antes puedes empezar a recuperar sensaciones y dirección.
No se trata de forzarte a estar bien, sino de salir poco a poco de ese bloqueo.
Tienes una primera sesión de 30 minutos gratuita.
Sin compromiso, simplemente para entender qué te está pasando y ver cómo puedo ayudarte.
