Ansiedad, estrés, fobias y preocupaciones
Hay momentos en los que la mente no para.
Saltas de un pensamiento a otro, anticipas lo que puede salir mal y acabas viviendo más en lo que podría pasar que en lo que está pasando.
Otras veces lo que predomina es el estrés: la sensación de no llegar, de tener demasiado encima, de estar siempre en alerta incluso cuando “deberías” estar descansando.
También puede aparecer en forma de miedos muy concretos (fobias): situaciones, lugares o estímulos que evitas porque sabes el malestar que te generan… aunque en el fondo te gustaría poder afrontarlos con más libertad.
Todo esto no solo se queda en la cabeza. Se nota en el cuerpo: tensión, inquietud, dificultad para desconectar, sensación de ahogo o nervios constantes. Y poco a poco, sin darte cuenta, tu vida se va adaptando a eso: evitas, pospones, te sobrepreparas o necesitas tener todo bajo control para sentirte un poco más tranquilo/a.
Cuanto más intentas eliminar estas sensaciones o pensamientos, más presentes parecen estar.
No es falta de fuerza de voluntad ni que haya algo “mal” en ti.
Es la forma en la que has aprendido a relacionarte con lo que sientes, piensas y evitas… y eso se puede trabajar.
Esto puede estar pasándote
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No puedo dejar de pensar, aunque quiera
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Me siento constantemente estresado/a o saturado/a
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Me preocupo incluso cuando “todo está bien”
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Evito situaciones que me generan ansiedad o miedo
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Hay cosas concretas que me bloquean (lugares, situaciones, etc.)
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Siento que mi mente o mi cuerpo van por libre
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Necesito controlar mucho para estar tranquilo/a
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Me cuesta desconectar de verdad


No se trata de eliminar la ansiedad, el estrés o el miedo, sino de dejar de vivir atrapado/a en ellos.
De poder hacer tu vida con más libertad, aunque ciertas sensaciones sigan apareciendo.
Si te ves reflejado/a en algo de esto, podemos verlo juntos con calma.
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Sin compromiso, simplemente para entender qué te está pasando y ver cómo puedo ayudarte.
